martes, 15 de octubre de 2013

EN BOSNIA LAS FOTOS NO SONRÍEN


Ernst Haas, 1947. German prisoners of war (pow) return to Austria.








 
No te vi cuando tu voluntad humana tenía pies de barro
y crujía por el páramo erizado de cruces y lápidas.

No te vi cuando el dedo hueco
oculto y cobarde
bufaba hacia tu carne una avispa de plomo
ignorante del funesto peso de su hambre.

Te vi cuando yacías
con un gran ojo que miraba cara a cara a la muerte
y por el que se había abierto en tu aliento
una gran vía imparable de vida fugitiva
o de tierra entrante.

Te vi cuando la expresión de tu rostro ya no se sostenía,
cuando te recogías
y cuando la mujer que en sus brazos te tenía
gritaba pidiendo ayuda con sus ojos anegados de lágrimas y rabia,
gritaba que pararan el mundo
mientras ella te apretaba intentando parar tu sangre.
Te vi cuando tu tiempo ya era rojo y te cubría por fuera
en vez de sostenerte por dentro,
cuando tú no podías oírla
y yo tan sólo podía mirarte.


No te vi más que como imagen o sueño en una foto,
ínfimo eco de toda tu historia, perdidas tus palabras
y tus sueños en un vasto silencio a tus espaldas,
cuando apenas emergías ya en tu rostro
más que como una mera sombra sin aliento.
No te vi cuando eras niño (aunque me consta que lo fuiste)
y jugabas,
ni ayer cuando soñabas.
Jamás te veremos sonreír
ni veremos los días ni los hijos
a los que habrías dado vida
(aunque sonreír
me consta que sonreíste).

No hay comentarios:

Publicar un comentario